Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. El día la muestra pragmática; la noche la vuelve intensa. En medio del cambio nocturno emerge un ritual clásico https://rafaelqjmf629976.blogstival.com/61699680/flirtear-en-bogotá-el-ritual-de-la-vida-nocturna